Tratamientos
La elección de tratamiento que haga el paciente dependerá de cuánto se extienda el mal dentro del ojo y más allá de éste. El tratamiento de elección es la cirugía, aunque otras opciones de tratamiento con quimioterapia, termo o crioterapia. En un intento de preservar la visión el ojo menos afectado puede tratarse con radioterapia.
En los últimos años se ha ido desarrollando una técnica conocida como quimioterapia intraarterial supraselectiva que se está extendiendo por todo el mundo debido a sus buenos resultados, su disminución de los efectos secundarios y la mejora en la calidad de vida de los pacientes. Dicha técnica consiste en la introducción de un microcatéter desde la femoral hasta la propia arteria oftálmica, lo que permite aplicar una quimioterapia localizada. De este modo se evitan las repercusiones sistémicas de la quimioterapia tradicional, y además se pueden aumentar las dosis del fármaco quimioterápico hasta niveles que serían mortales si se diesen por vía sistémica.
Quimioterapia intraarterial supraselectiva.
Quimioterapia Sistemica.
La quimioterapia es el tratamiento del cáncer con un medicamento antineoplásico o una combinación de dichas drogas en un régimen de tratamiento estándar.
Los agentes de quimioterapia más comunes actúan destruyendo las células que se dividen rápidamente provocando esta enfermedad, una de las propiedades principales de la mayoría de las células de cáncer. Esto significa que la quimioterapia también puede dañar células que se dividen rápidamente bajo circunstancias normales: células en la médula ósea, tracto digestivo, y folículo piloso. Esto resulta en los efectos secundarios más comunes de la quimioterapia: mielosupresión (disminución de la producción de células sanguíneas, por lo tanto inmunosupresión), mucositis (inflamación del revestimiento del tracto digestivo), y alopecia (pérdida de cabello).
Lamentablemente en chicos menores de 6 meses con un peso menor a x cantidad de kilos no es posible practicarles quimioterapia intra-arterial.
Braquiterapia Ocular.
La palabra braquiterapia procede del griego brachys que significa "cerca". También llamada curiterapia, es una forma de tratamiento radioterapéutico donde isótopos radioactivos se colocan dentro o cerca de la zona que requiere tratamiento. La braquiterapia es comúnmente usada como un tratamiento eficaz para el cáncer de cérvix, próstata, mama y piel y también se puede usar para tratar tumores en muchos otros sitios del cuerpo. La braquiterapia se puede utilizar sola o en combinación con otras terapias como la cirugía, la radioterapia externa y la quimioterapia.
En contraste con la radioterapia externa en la que rayos X de alta energía se dirigen al tumor desde fuera del cuerpo, la braquiterapia requiere la colocación precisa de las fuentes de radiación directamente en el lugar del tumor.Un aspecto importante de la braquiterapia es que la radiación sólo afecta a una zona muy localizada alrededor de las fuentes de radiación. La exposición a la radiación de los tejidos sanos más lejos de las fuentes es por lo tanto reducida. Además, si el paciente se mueve o si hay algún movimiento del tumor dentro del cuerpo durante el tratamiento, las fuentes de radiación conservan sus posiciones correctamente en relación con el tumor. Estas características de la braquiterapia ofrecen ventajas sobre radioterapia externa, el tumor puede ser tratado con dosis muy altas de radiación localizada, mientras que se reduce la probabilidad de un daño innecesario a los tejidos sanos circundantes.

Inyecciones intravitreas para patologías oculares.
Afortunadamente la ciencia avanza y, con ella, diferentes aspectos relacionados con la medicina. Los tratamientos farmacológicos y las técnicas que se aplican van mejorando gracias a la investigación, algo que permite desarrollar nuevas formas de tratar una enfermedad. En el campo de la oftalmología se ha empezado a aplicar un nuevo procedimiento para tratar diversos problemas oculares, entre ellos la degeneración macular. Estamos hablando de las inyecciones intravitreas.
El doctor Sergio Bonafonte, cirujano oftalmólogo y experto en retina y vitreo, nos presenta este nuevo sistema indicado para mejorarla salud ocular. En qué consiste la inyección intravitrea La inyección intravitrea es un nuevo procedimiento por el cual se aplica una sustancia, una cortisona especial, dentro del ojo para curar la patología. La forma de aplicarla es, tal y como dice su propio nombre, por medio de una inyección en el ojo. La función de esta sustancia es eliminar los vasos anormales que hay en la zona ocular y que son los responsables de las enfermedades de retina. La inyección puede aplicarse tanto en la consulta como en quirófano. Una técnica que asusta...pero que no duele Por lo general los pacientes se asustan al oír esta explicación, pero en realidad no se trata de una técnica dolorosa. Además antes del pinchazo se aplican unas gotas a modo de anestesia que insensibilizan la zona para que la aguja no haga daño. La persona sometida a este procedimiento puede notar una pequeña molestia con la punción, pero nada extremadamente insoportable. Hay que tener en cuenta que si el oftalmólogo opta por este tratamiento es porque se encuentra ante un problema ocular de gravedad. Qué enfermedades se tratan con la inyección intravitrea La inyección intravitrea se aplica en un gran número de problemas oculares. Uno de los campos donde mayor efectividad ha demostrado es en el tratamiento de la degeneración macular que suele afectar a personas mayores de 65 años. Otras patologías que se pueden solventar o, en su defecto, mejorar, son la retinopatía diabética, la trombosis y los problemas vasculares de la retina, entre otras muchas más. Tratamiento para la degeneración macular asociada a la edad Esta patología es una enfermedad que degenera la retina por la aparición de unas venas anormales que estropean la visión. Por medio de una inyección se destruyen estas venas y se frena la pérdida de visión, consiguiendo incluso llegar a mejorarla. El protocolo de actuación pasa por aplicar 3 inyecciones durante tres meses. Después hay que seguir un control y según la evolución, se repetirá alguna punción o no hará falta. Los casos en que hay que pinchar más veces son pocos y esporádicos. Un tratamiento con garantías La efectividad que han demostrado las inyecciones intravitreas es espectacular. En el 95% de los casos se consigue frenar la enfermedad, mientras que un 40% de los paciente tratados mejoran su agudeza visual. Hay que remarcar que se trata de un sistema muy seguro, aunque algún caso puede presentar una infección o inflamación de la zona. Pero como decimos, esto no suele pasar. Por algo nos referimos a unas inyecciones testadas y aprobadas tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea. ¿Se puede usar en diabéticos? La persona que sufra de diabetes puede sufrir un edema macular diabético. La inyección intravitrea es una alternativa que tiene resultados tan buenos como los del láser.

